
Bueno, qué explicar, si cada vez que las veo me alegran el alma y todas mis preocupaciones desaparecen.
La realidad es que hoy tenía muchas ganas de jugar, porque son de esos partidos que te ponen la piel de gallina, aunque una parte de mi estaba dentro, sobre todo cuando vi a Marina con su pelo engominado y sin control. La verdad es que vi dos partes diferentes, una en la primera que parecía que iban a cámara lenta, como si estuvieran perdidas, y otra parte fabulosa, seguras de sí mismas, con confianza, viendo jugadas propias de la V/Belleses y disfrutando del juego. Aunque ellas entrenen dos veces por semana y tengan cinco descartes, la segunda parte fue nuestra. Y lo más bonito el tercer tiempo en el chiringuito, y el hecho de estar todas juntas y el detalle del Barcelona invitándonos. Eso es el hockey amateur.
Cuenta la historia que esta argentinita apareció en el club en el año 2000 y jugó con bastante gente, pero que ella empezó a disfrutarlo más recién hace dos años, cuando empezó en el Vallès gracias a una amiga (Anna Munyet), y nunca me imaginé que el Vallès sería un sentimiento para toda la vida; por eso, si todo va bien, volveré en la próxima temporada. Porque ustedes dicen que me echan en falta, pero no se pueden imaginar lo que yo a ustedes. Chicas, somos afortunadas de ser parte de este equipo. Nos vemos en el próximo partido.
Karina